LOS CINCUENTINES DE LA COLECCIÓN
MARQUÉS DE SOLANES

por: Glenn Murray
Presidente de la Asocaición AMIGOS DE LA CASA DE LA MONEDA DE SEGOVIA

El día 1 de mayo de 1998 la firma NUMISMATICA ARS CLASSICA AG subastó en Zúrich, Suiza, la Colección Marqués de Solanes, de quince cincuentines acuñados en el Real Ingenio de la Moneda de Segovia. Las 15 piezas fueron adjudicadas por un total de 921.000 francos suizos (94.008.741 ptas.  /  US$614,492  /  574.889 euros) (+ 15% comisión) a varios interesados. Esta extraordinaria colección de cincuentines segovianos merece nuestra atención no sólo por el alto valor que han alcanzado los ejemplares en el mercado comercial, sino también por la singularidad propia de estas grandes monedas y los acontecimientos históricos relacionados con su acuñación.

Los cincuentines (50 reales de plata), con un diámetro de 76 mm, tanto como los centenes (100 escudos de oro) del mismo tamaño, son las monedas más grandes jamás acuñadas. Sólo el Real Ingenio de Segovia - casa de moneda particular del rey - que funcionaba con un moderno sistema mecánico de acuñación, disponía de la tecnología necesaria para acuñar semejantes piezas. Mientras que en las demás casas de moneda se seguían acuñando con la primitiva técnica de martillos a lo largo del siglo XVII, el Real Ingenio de Segovia contaba con molinos hidráulicos traídos desde la Casa de Moneda de Hall, cerca de Innsbruck, en Austria.

La novedosa maquinaria alemana para acuñar moneda fue desarrollada hacia 1550 en Augsburgo, Alemania, y sólo existía en algunas cecas centroeuropeas, cuando en 1584, fue traída a Segovia en el trasvase más importante de tecnología industrial jamás montada hasta entonces. Después de unas pruebas de los ingenios en 1585, se comienza la producción regular en marzo de 1586.

Los ingenios de acuñación a la alemana - movidos por grandes ruedas hidráulicas - laminaban la estampa de la moneda en tiras de metal - de las cuales se recortaban luego las monedas - como se puede comprender a través de las dos imágenes siguientes:

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Cuños de rodillo

Lámina de metal

Aunque la primera moneda del Real Ingenio se acuña en 1586 (reales de a ocho y de a cuatro) no es hasta 1609 cuando comienza la acuñación de los cincuentines y centenes, un dato que coincide con la venida del grabador Diego de Astor a trabajar en esta Casa, y que parece indicar que su aparición por primera vez este año fue fruto de las experiencias de ese hábil artesano.

Es probable que estas monedas gigantes fueran concebidas en principio como obsequios de estado y de ostentación ya que la legislación monetaria no comprendía piezas más grandes que los reales y escudos de a ocho. Hay mucha documentación que nos relata los detalles de visitas reales al Ingenio en las que estas piezas figuran como protagonistas. No obstante, aún no ha aparecido ningún documento que explique la génesis de estas famosas monedas, que, al no figurar en ninguna ordenanza monetaria, sólo se permitió labrar por orden expresa del rey.

Aunque la función como obsequio real de estas piezas es evidente, muy pronto, los oficiales del Real Ingenio aprendieron a utilizar la concesión de licencias para su acuñación como un implemento de marketing para atraer grandes cantidades de metales de los mercaderes de Sevilla y así garantizar su empleo mediante la buena provisión de metales en bruto a la fábrica.

En cualquier caso - obsequio real o premio de marketing - la acuñación de cincuentines siempre fue en cantidades muy limitadas siendo necesaria la autorización previa por parte del rey o su propia Casa Real.

Los cincuentines y los centenes son las monedas "estrellas" de toda la historia numismática española, acuñadas desde 1609 hasta aproximadamente 1686, única y exclusivamente en el Real Ingenio de Segovia. La Colección Marqués de Solanes, contaba con 15 ejemplares de 14 diferentes fechas. A continuación apuntamos una relación de todas las fechas conocidas de cincuentines, con las piezas representadas en esta colección en negrilla: 1609, 1610, 1613, 1614, 1617, 1618, 1620, 1622, 1623, 1626, 1628, 1631, 1632, 1633, 1635, 1636, 1651, 1652, 1659, 1682. Aparte de estas piezas conocidas, la documentación nos indica que podrían existir algunas más en otras fechas que quizá hayan desaparecido para siempre o que aún no han sido "descubiertas".


Marcas de ceca (el Acueducto de Segovia) y del
ensayador de los 15 cincuentines.

Agrietamiento del metal en algunos cincuentines
debido a la fuerte presión de laminación necesaria
para acuñar estas grandes monedas. Esta típica
caracteristica avala la autenticidad de la pieza ya
que sólo aparece en monedas acuñadas mediante rodillos.

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1613
Felipe III     /     Real de a 50      /     Segovia     /      Plata
Marca de Ceca: acueducto     /      Ensayador:  Andrés de Pedrera (AR)
Calicó núm. 57     /     Peso:  170,54 gramos     /     Diámetro: 76 x 77 mm

Lote: 2501      NUMISMATICA ARS CLASSICA AG,  Zúrich, Suiza      /     Subasta 12     /      1 de mayo de 1998
Precio estimado:  84.000 francos suizos   (8.519.364 ptas.)  ($56,045 US)  (52.433 euros)
Precio alcanzado:  210.000 francos suizos   (21.298.410 ptas.)   ($140,112 US)  (131.082 euros)

Los cincuentines de 1613 fueron acuñados con motivo de una visita que hizo Felipe III al Real Ingenio el 22 de septiembre con el Príncipe, la Reina de Francia y todas sus altezas, Príncipe de Saboya, Duque de Lerma y demás caballeros. Se acuñaron un total de 16 kilos de plata ese día en reales de a medio, sencillos, y cincuentines. Calculamos según el metal consumido, que podían haber salido un máximo de 94 cincuentines, aunque el tesorero apuntó en sus libros que solo se acuñaron "algunos".

El rey también dio su permiso para que los señores de la Cámara y mayordomos pudieran pedir ejemplares de cincuentines de esta partida, canjeando cada pieza por su valor en moneda corriente. Según el tesorero: "Su Majestad me mandó de palabra que se labrasen reales de a cincuenta y doblones de a ocho y medios reales para su servicio, y que a los señores de la Cámara y mayordomos se les diesen destas monedas las que pidieren, y muchos las piden, y me dio orden escrito para ello"(1). Hoy sólo se conocen tres ejemplares de cincuentines con la fecha de 1613.


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1617
Felipe III     /     Real de a 50      /     Segovia     /      Plata
Marca de Ceca: acueducto     /      Ensayador:  Esteban de Pedrera (A superada de cruz)
Calicó núm. 59     /     Peso:  167,13 gramos     /     Diámetro: 76 x 77 mm

Lote: 2502      NUMISMATICA ARS CLASSICA AG,  Zúrich, Suiza      /     Subasta 12     /      1 de mayo de 1998
Precio estimado:  35.000 francos suizos   (3.549.735 ptas.)  ($23,352 US)  (21.847 euros)
Precio alcanzado:  38.000 francos suizos   (3.853.998 ptas.)  ($25.354 US)  (23.720 euros)

Aunque el origen de los cincuentines parece estar relacionado con visitas reales al Ingenio, obsequios de estado, favores y boato, en 1617 los monederos del Ingenio comienzan a utilizar licencias para la acuñación de pequeñas cantidades de estas monedas - siempre con el visto bueno del rey - como incentivo para conseguir conciertos con los mercaderes de plata de Sevilla, para que ellos trajesen sus metales a acuñar a Segovia.

Los mercaderes Juan de Aguirre y Pedro de Carvajal Agurto y Compañía, habían traído 14.635 kilos de plata al Ingenio para acuñar en 1617. Esta labor se hizo desde el 14 de febrero hasta el 13 de mayo, consumiendo toda la plata que dichos mercaderes habían traído desde Sevilla. Más tarde, el 13 de octubre, Aguirre volvió a Segovia para firmar otro concierto para suministrar plata al Ingenio en 1618, esta vez en compañía de Juan Zavaleta. Mientras estuvo en Segovia, Aguirre escribió una petición al rey para poder acuñar 20 cincuentines, lo que le fue concedido el 2 de diciembre del mismo año.

Pensamos que los cincuentines que llevan la fecha de 1617 fueron acuñados en diciembre de dicho año con algún residuo de plata que puede haber quedado de la labor anterior, pero que la mayor parte de los 20 cincuentines no se acuñó hasta que la partida de 1618 comenzó a llegar al Ingenio el 2 de enero (2). Hoy sólo se conocen 3 ejemplares de cincuentines con la fecha de 1617.


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1618
Felipe III     /     Real de a 50      /     Segovia     /      Plata
Marca de Ceca: acueducto     /      Ensayador:  Esteban de Pedrera (A superada de cruz)
Calicó núm. 60     /     Peso:  168,22 gramos     /     Diámetro: 74 x 75 mm

Lote: 2503      NUMISMATICA ARS CLASSICA AG,  Zúrich, Suiza      /     Subasta 12     /      1 de mayo de 1998
Precio estimado:  17.500 francos suizos   (1.774.867 ptas.)  ($11,676 US)  (10.923 euros)
Precio alcanzado:  18.000 francos suizos   (1.825.578 ptas.)  ($12,010 US)  (11.236 euros)

Como hemos dicho, la plata de Aguirre y Zavaleta comenzó a llegar al Ingenio el 2 de enero de 1618 después de un largo recorrido en una caravana de acémilas desde Sevilla. Esta vez, los mercaderes trajeron 18.277 kilos plata, que terminaron de acuñar el 8 de julio, exceptuando una pequeña partida de residuos (3). Pensamos que los cincuentines de 1618 fueron acuñados por Aguirre nada más comenzar a llegar su plata a principios de enero, para completar así las piezas que no pudo acuñar por falta de plata de su partida anterior después de que le había sido concedido la licencia a principios de diciembre de 1617.

Otro detalle de interes en los cincuentines de 1618 es que el "8" de la fecha está grabado por encima de un "7", en un cuño que por lo demás, parece identico al del año anterior. Consta que por estas fechas, el grabador del Ingenio, Diego de Astor, estuvo mucho tiempo en Madird ayudando a Juan Baptista Labaña a cortar las planchas de los árboles y descripciones del libro de la real descendencia, y que solía dejar cuños preparados para el uso durante su ausencia. Se esperaba la labor de moneda corriente para 1618 desde la firma del asiento el 13 de octubre de 1617, pero es posible que Astor pensara que el mercader bien pudiera haber acuñado sus 20 cincuentines antes de que terminara el año, por lo que no dejó cuños preparados con la fecha de 1618 para cincuentines, resultando que hubo de retocarse la última cifra de la fecha para remediar la situación.

Hoy las piezas de 1618 no son tan escasas como las del 1617, lo que parece confirmar que Aguirre tuvo que esperar la llegada de su segunda partida de plata en 1618 para poder acuñar la mayor parte de las 20 piezas que le fueron autorizadas.


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1620
Felipe III     /     Real de a 50      /     Plata
Marca de Ceca: acueducto     /      Ensayador:  Esteban de Pedrera (A superada de cruz)
Calicó núm. 61     /     Peso:  171.46 gramos     /     Diámetro: 74 x 75 mm

Lote: 2504      NUMISMATICA ARS CLASSICA AG,  Zúrich, Suiza      /     Subasta 12     /      1 de mayo de 1998
Precio estimado:  17.500 francos suizos   (1.774.867 ptas.)  ($11,676 US)  (10.923 euros)
Precio alcanzado:  26.000 francos suizos   (2.636.946 ptas.)  ($17,347 US)  (16.229 euros)

Del año de 1620, hemos encontrado documentación que verifica la acuñación de hasta 100 cincuentines. El Conde de Chinchón, confidente del rey y tesorero del Real Ingenio había pedido una licencia para acuñar 50 piezas para fines personales, aportando el metal necesario - tal y como tenían que hacer los mercaderes - para su manufactura. El secretario del Consejo de Hacienda, antes de entregar la petición a la Casa Real, anotó en el mismo documento que había que añadir otras 50 piezas para el señor don Pedro Messia de Tovar, del Consejo del Rey (4).

Como en la mayoría de los casos, en 1620, solamente encontramos constancia documental para la autorización de cierta cantidad de monedas, y no de cuántas piezas se acuñaron realmente. Es más, en algunos casos, la cantidad fue estipulada por peso y no por piezas. Cuando los cincuentines eran acuñados para los mercaderes, la contabilidad del metal gastado corría por cuenta de su concierto general. Cuando lo eran para particulares como El Conde de Chinchón o Pedro Messia de Tovar, ellos mismos - por haber tenido que entregar la plata necesaria - solían llevar la cuenta, por lo que la documentación es más bien escasa sobre estas piezas.


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1622
Felipe IV     /     Real de a 50      /     Segovia     /      Plata
Marca de Ceca: acueducto     /      Ensayador:  Esteban de Pedrera (A superada de cruz)
Calicó núm. 219     /     Peso:  170,56 gramos     /     Diámetro: 74 x 75 mm

Lote: 2505      NUMISMATICA ARS CLASSICA AG,  Zúrich, Suiza      /     Subasta 12     /      1 de mayo de 1998
Precio estimado:  84.000 francos suizos   (8.519.364 ptas.)  ($56,045 US)  (52.433 euros)
Precio alcanzado:  350.000 francos suizos   (35.497.350 ptas.)   ($233,520 US)   (218.470 euros)

En 1620, los oficiales del Ingenio habían conseguido, por cuarta vez, que una compañía de mercaderes sevillanos trajesen su plata a labrar al Ingenio, firmando el asiento el 22 de octubre de dicho año. Aunque la competencia entre las diferentes casas de moneda para conseguir metales llegó a ser feroz, fue en este momento más fácil que nunca para el Ingenio segoviano, gracias al interés que tenían los mercaderes en conseguir ejemplares de las ya famosas monedas gigantes para ellos mismos y para los clientes que les habían depositado o vendido sus metales para ser acuñados.

El concierto de los mercaderes Lope de Ulloque y Francisco de Contreras con los oficiales del Real Ingenio fue firmado el 20 de octubre de 1620, y los 17.106 kilos de plata traídos desde Sevilla por su compañero Juan Martínez Lezcano, se comenzaron a labrar el 20 de febrero de 1621.

Mientras que Martínez de Lezcano atendía la labor de su plata en Segovia, entregó una petición en la que solicitaba autorización para acuñar 50 cincuentines con parte de su metal. Dicha petición fue aprobada el 3 de mayo, pero al parecer no se procedió a acuñar los cincuentines de inmediato. Si recordamos que Felipe III falleció el 31 de marzo de 1621, es evidente que las piezas procedentes de esta autorización no podrán llevar su nombre. Es más, en el momento de la autorización, el grabador del Ingenio estaría muy atareado tallando nuevos cuños a nombre de Felipe IV para todas las demás suertes de monedas que estaban acuñando los mercaderes en el momento del fallecimiento, por lo que la labor de los cincuentines tenía que esperar.

Aunque las acuñaciones de estos mercaderes duraron hasta el 2 de noviembre de 1621 - estando mientras tanto en posesión de la licencia para acuñar los 50 cincuentines - no consta que se efectuara este año, ni se conocen ejemplares fechados 1621. No obstante la posibilidad de que existiera algún ejemplar - siempre que sea a nombre de Felipe IV - no puede ser del todo descartada. Sí consta que quedaron 11 kilos de estos mercaderes en rallete, escobillas y cizallas, y que esto fue "sacado por marzo de 1622 para labrar cierta cantidad de medios reales, sencillos y de a cincuenta"(5).

Hoy se conoce un sólo ejemplar de los cincuentines de 1622, siendo la estrella entre todas las piezas ofrecidas en esta subasta de NUMISMATICA ARS CLASSICA AG.


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1623
Felipe IV     /     Real de a 50      /     Segovia     /      Plata
Marca de Ceca: acueducto     /      Ensayador:  Esteban de Pedrera (A superada de cruz)
Calicó núm. 220     /     Peso: 170,55      /     Diámetro: 74 x 75 mm

Lote: 2506      NUMISMATICA ARS CLASSICA AG,  Zúrich, Suiza      /     Subasta 12     /      1 de mayo de 1998
Precio estimado:  24.000 francos suizos   (2.434.104 ptas.)  ($16.013 US)  (14.981 euros)
Precio alcanzado:  30.000 francos suizos   (3.042.630 ptas.)  ($20,016 US)  (18.726 euros)

Aunque la pieza anteriormente descrita, del año 1622, se valora más en un sentido comercial, las piezas de 1623 son las que llevan consigo una historia más curiosa ya que fueron acuñadas en presencia del Príncipe de Gales durante una visita que hizo al Real Ingenio para observar - como ya era costumbre con los nobles españoles e europeos - la novedosa maquinaria de la planta segoviana. No olvidemos que en esta época, se considera el Real Ingenio como la planta industrial más moderna y desarrollada tecnológicamente de toda España.

Del 4 de septiembre de 1623, encontramos una orden del rey para que el tesorero del Ingenio asegurase que hubiese plata y oro en el Ingenio para la visita del Príncipe de Gales. Las acuñaciones normales se solían hacer desde diciembre hasta junio, en sintonía con la llegada de la flota a Sevilla, y en septiembre quedaba muy poco metal. Por esto, el tesorero buscó monedas ya acuñadas y depositadas en la Casa Vieja de la Moneda de Segovia por concepto del señoreaje de labores realizadas allí. Se reunió un total de 106 kilos de monedas, que luego fueron fundidas para poder hacer la demostración ante los ojos del eminente visitante.

Una carta del 14 de septiembre de Andrés de Losada y Prado, secretario de la jornada, al presidente de Hacienda, justifica los metales consumidos: "La Junta que por mandado de Su Magestad viene acompañando al señor Príncipe de Gales, me ha ordenado avise a vuestra excelencia como en cumplimiento de la orden que dio Su Magestad para que entrando el dicho señor Príncipe ha veer la Casa de la Moneda del nuevo Ingenio desta ciudad de Segovia, se le ofreciese el oro y plata que se labrase en ella para que Su Alteza la repartiese entre sus criados".

Los oficiales del Ingenio ayudaron ese día a contabilizar las monedas regaladas, restando las que sobraron después de la visita del total acuñado. El escribano registró que faltaron 30 kilos de plata, y que los "oficiales dijeron aberlos distribuidos Su Alteza del señor Príncipe de Gales, estando con otros caballeros de la Cámara de Su Magestad y extranjeros en los obradores, e yo, el dicho escribano, vi a Su Alteza distribuir y arrojar algunos reales de a cincuenta..." El tesorero, en una carta que escribió 11 años más tarde, recordó también el momento en el que el Príncipe de Gales "arrojó" una "fuente" de cincuentines entre los asistentes y que se "quedó contentísimo" por haber visto "aquella casa y las monedas excelentes"(6).

No sabemos la cantidad exacta de cincuentines que fueron acuñados con motivo de la visita del Príncipe de Gales al Ingenio, pero según el metal gastado, no pueden haber salido más de 136 piezas, incluyendo los 2.000 reales que el Príncipe también "gustó de llevar en medios reales". Además de las monedas de plata, los invitadados ese día también se llevaron 3 centenes de oro, mientras que otros 4 centenes y 25 monedas de escudos de a ocho fueron apartados para llevar a Madrid posteriormente, sin duda para los miembros del Consejo y la Cámara del rey.


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1626
Felipe IV     /     Real de a 50      /     Segovia     /      Plata
Marca de Ceca: acueducto     /      Ensayador:  Esteban de Pedrera (A superada de cruz)
Calicó núm. 221     /     Peso: 171.01 gramos      /     Diámetro: 75 x 77 mm

Lote: 2507      NUMISMATICA ARS CLASSICA AG,  Zúrich, Suiza      /     Subasta 12     /      1 de mayo de 1998
Precio estimado:  17.000 francos suizos   (1.724.157 ptas.)  ($11,342 US)  (10.611 euros)
Precio alcanzado:  30.000 francos suizos   (3.042.630 ptas.)  ($20,016 US)  (18.726 euros)

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1626
Felipe IV     /     Real de a 50      /     Segovia     /      Plata
Marca de Ceca: acueducto     /      Ensayador:  Esteban de Pedrera (A superada de cruz)
Calicó núm. 221     /     Peso:  169,52 gramos     /     Diámetro: 76 x 77 mm

Lote: 2508      NUMISMATICA ARS CLASSICA AG,  Zúrich, Suiza      /     Subasta 12     /      1 de mayo de 1998
Precio estimado:  15.000 francos suizos  (1.521.315 ptas.)  ($10,008 US)   (9.363 euros)
Precio alcanzado:  26.000 francos suizos  (2.636.946 ptas.)  ($17,347 US)  (16.229 euros

Los cincuentines que se acuñaron en 1626 están perfectamente contabilizados, siendo el año en que más piezas se acuñaron. Según apuntó el superintendente del Ingenio en una carta del 9 de julio de este año: "Ayer, miércoles a la tarde, llegó aquí un capellán del señor Marqués de Liche con un decreto de el señor Presidente de Hacienda en que ordena que para el señor Marqués de Liche se hagan doblones de ciento y reales de cincuenta, y medios reales, y trae en doblones y reales 3.000 ducados para ello..."

Las monedas comunes de plata y oro que trajo el capellán para este propósito, fueron fundidas y reacuñadas en tres semanas, según informó el superintendente al secretario en una carta del 28 de julio: "El capellán del señor Marqués de Liche fue despachado hoy, miércoles; lleva tres doblones de a cien escudos, 300 reales de a cincuenta hechos con cuño nuevo excelentes, y dos mil reales en medio reales y sesenta doblones de a ocho..."(7).

La colección Marqués de Solanes, contiene dos ejemplares de estas 300 piezas que fueron acuñadas en 1626 para el Marqués de Liche.


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1628
Felipe IV     /     Real de a 50      /     Segovia     /      Plata
Marca de Ceca: acueducto     /      Ensayador:  Esteban de Pedrera (A superada de cruz)
Calicó núm. 222     /     Peso:  170,55 gramos     /     Diámetro: 76 x 77 mm

Lote: 2509      NUMISMATICA ARS CLASSICA AG,  Zúrich, Suiza      /     Subasta 12     /      1 de mayo de 1998
Precio estimado:  17.500 francos suizos   (1.774.867 ptas.)  ($11,676 US)  (10.923 euros)
Precio alcanzado:  28.000 francos suizos   (2.839.788 ptas.)  ($18.682 US)  (17.478 euros)

En 1628, encontramos a los mercaderes sevillanos Lope de Ulloque y Pedro de Aramburu acuñando 29.120 kilos de plata en el Ingenio de Segovia. Aunque el documento justificativo de los cincuentines acuñados este año todavía no ha aparecido, sabemos que cuando estos mismos mercaderes volvieron a acuñar más plata en 1630, y pidieron una licencia entonces para acuñar cincuentines, argumentaron que "siempre a ellos y a los demás que labran, se les a dado licencia para poder labrar 50 reales de a cincuenta y 50 doblones de a ocho"; esta referencia explícita parece indicar que Ulloque y Aramburu fueron los depositarios de hasta 50 cincuentines fechados en 1628 (8).


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1631
Felipe IV     /     Real de a 50      /     Segovia     /      Plata
Marca de Ceca: acueducto     /      Ensayador:  Esteban de Pedrera (A superada de cruz)
Calicó núm. 223     /     Peso:  168,56      /     Diámetro: 75 x 77 mm

Lote: 2510      NUMISMATICA ARS CLASSICA AG,  Zúrich, Suiza      /     Subasta 12     /      1 de mayo de 1998
Precio estimado:  27.000 francos suizos   (2.738.367 ptas.)  ($18.014 US)  (16.853 euros)
Precio alcanzado:  28.000 francos suizos   (2.839.788 ptas.)  ($18.682 US)  (17.478 euros)

Como hemos dicho, Lope de Ulloque y Pedro de Aramburu volvieron a traer plata a labrar al Ingenio de Segovia en 1630, esta vez 16.295 kilos. Su petición para acuñar 50 cincuentines y 50 escudos de a ocho está aprobada con fecha del 22 de noviembre de dicho año, ya cuando se había terminado de labrar toda la plata. Esto nos hace pensar que los cincuentines de 1631 pueden haber sido acuñados hacia principios de dicho año, con algún residuo que había quedado de la partida principal del año 1630. De todas maneras, aunque no se conocen cincuentines con la fecha de 1630, esta licencia implica que podrían existir (9).


c-42g

1632
Felipe IV     /     Real de a 50      /     Segovia     /      Plata
Marca de Ceca: acueducto     /      Ensayador:  Rafael Salván (R)
Calicó núm. 224     /     Peso:  168,28 gramos     /     Diámetro: 75 x 76 mm

Lote: 2511      NUMISMATICA ARS CLASSICA AG,  Zúrich, Suiza      /     Subasta 12     /      1 de mayo de 1998
Precio estimado:  25.000 francos suizos   (2.535.525 ptas.)  ($16,680 US)  (15.605 euros)
Precio alcanzado:  28.000 francos suizos   (2.839.788 ptas.)  ($18.682 US)  (17.478 euros)

En 1632, Lope de Ulloque y Pedro de Aramburu volvieron a traer plata al Ingenio, esta vez 9.257 kilos. A falta de encontrar el documento justificativo de los cincuentines acuñados este año, podemos considerar que estos mercaderes probablemente volvieron a disfrutar de una nueva licencia para acuñar otros 50 cincuentines, pues consta que pidieron autorización para acuñar escudos de a ocho en oro (10).


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1633
Felipe IV     /     Real de a 50      /     Segovia     /      Plata
Marca de Ceca: acueducto     /      Ensayador:  Rafael Salván (R)
Calicó núm. 225     /     Peso:  167,60 gramos     /     Diámetro: 76 x 77 mm

Lote: 2512      NUMISMATICA ARS CLASSICA AG,  Zúrich, Suiza      /     Subasta 12     /      1 de mayo de 1998
Precio estimado:  24.000 francos suizos   (2.434.104 ptas.)  ($16.013 US)  (14.981 euros)
Precio alcanzado:  32.000 francos suizos  (3.245.472 ptas.)  ($21,350 US)   (19.974 euros)

En el año de 1633, se dio licencia al ensayador del Real Ingenio, Rafael Salván, para que pudiera acuñar hasta un total de 46 kilos a lo largo del año en cincuentines y centenes para cualquier particular que trajese metales a acuñar al Ingenio. En estos años de crisis económica, se pensaba animar así a las personas que tuviesen metales en bruto, joyas o vajilla, a convertirlo en monedas. Esta autorización, reconfirmada de nuevo en 1637, puede haber dado lugar a la acuñación de cincuentines desde 1633 hasta 1637.

Además, Lope de Ulloque y Pedro de Aramburu volvieron al Ingenio en 1633 con otra gran partida de plata para acuñar, y seguramente labraron alguna cantidad en cincuentines ya que la Casa Real opinó que era lo menos que se podía hacer por los mercaderes que trajesen sus metales a labarar a la casa de moneda del rey, tan lejos de Sevilla.

Consta también que en 1633, se realizaron unas acuñaciones por encargo especial del propio rey. Aparte de unos centenes de oro que se hicieron, también consta que se labraba una partida de 12 kilos de plata en piezas de medio real, que es lo que la reina gustaba regalar a su Cámara y criados. Es probable que se hicieran algunos cincuentines también para este encargo, pues consta que en los residuos de plata que se reunieron para fundir y acuñar este encargo, se incluía algo más de un kilo de "cincuentines quebrados y mal ajustados" que habían quedado de alguna labor anterior. El tesorero recordó que esta labor especial se hizo con prisa y mucha diligencia para el rey, cuando unos años después, apuntó en una carta que "en aquella ocasión, por unas crecientes grandes que hubo, inundandose el Ingenio, puso tanta diligencia y cuidado que le hizo labrar sin agua, a fuerza de manos, trayendo hombres las ruedas con el agua a media pierna"(11).


c-42i

1635
Felipe IV     /     Real de a 50      /     Segovia     /      Plata
Marca de Ceca: acueducto     /      Ensayador:  Rafael Salván (R)
Calicó núm. 226     /     Peso:  170,17 gramos     /     Diámetro: 76 x 77 mm

Lote: 2513      NUMISMATICA ARS CLASSICA AG,  Zúrich, Suiza      /     Subasta 12     /      1 de mayo de 1998
Precio estimado:  17.500 francos suizos   (1.774.867 ptas.)  ($11,676 US)  (10.923 euros)
Precio alcanzado:  30.000 francos suizos   (3.042.630 ptas.)  ($20,016 US)  (18.726 euros)

Aunque no consta documentalmente, ni por piezas conocidas, que se labrara moneda de cualquier suerte en el Real Ingenio durante el año de 1634, el año siguiente, Lope de Ulloque y Pedro de Aramburu volvieron al Ingenio para labrar otra gran partida de plata: 14.668 kilos de metal. Como quedaba vigente aún la autorización abierta que tenía el ensayador para acuñar algunos cincuentines y centenes con los metales que trajesen los particulares al Ingenio, hemos de suponer que los cincuentines de 1635 corresponden a estos mercaderes sevillanos que tan fielmente traían sus labores hasta Segovia, tal y como hicieron otra vez en 1636 (12).


c-42j

1651
Felipe IV     /     Real de a 50      /     Segovia     /      Plata
Marca de Ceca: acueducto     /      Ensayador:  Ipólito de Santo Domingo (I)
Calicó núm. 228     /     Peso:  172,33 gramos     /     Diámetro: 76 x 77 mm

Lote: 2514      NUMISMATICA ARS CLASSICA AG,  Zúrich, Suiza      /     Subasta 12     /      1 de mayo de 1998
Precio estimado:  26.000 francos suizos   (2.636.946 ptas.)  ($17,347 US)  (16.229 euros)
Precio alcanzado:  30.000 francos suizos   (3.042.630 ptas.)  ($20,016 US)  (18.726 euros)

Después de un largo vacío de labores de cualquier tipo de moneda en el Real Ingenio, que duró desde 1637 hasta 1651, por fin encontramos en este último año a unos nuevos mercaderes de plata acuñando moneda en Segovia. Juan Cruz de Gainza y Pedro Azpilicueta estaban acuñando 6.713 kilos de plata traída en barras y otros 3.021 kilos procedentes de moneda falta de ley acuñada en la Casa de Moneda de Potosí - en un escándalo que casi desacreditó la buena reputación que tenía la moneda española alrededor del mundo - .

Gainza y Azpilicueta, pidieron y recibieron autorización para acuñar hasta 23 kilos en cincuentines, por lo que hemos de considerar que los ejemplares conocidos con fecha de 1651, proceden de la plata que ellos acuñaron en el Ingenio. Esta licencia es curiosa porque por primera vez se especifica en el texto "...previniendo lo necesario para que no se exceda en la cantidad", lo que nos indica que la producción de estas monedas gigantes siempre fue restringida y limitada (13).


c-42k

1659 sobre 1631
Felipe IV     /     Real de a 50      /     Segovia     /      Plata
Marca de Ceca: acueducto     /      Ensayador:  Bernardo de Pedrera (BR enlazadas)
Calicó núm. 230     /     Peso: 173,84 gramos      /     Diámetro: 77 x 78 mm

Lote: 2515      NUMISMATICA ARS CLASSICA AG,  Zúrich, Suiza      /     Subasta 12     /      1 de mayo de 1998
Precio estimado:  17.000 francos suizos   (1.724.157 ptas.)  ($11,342 US)  (10.611 euros)
Precio alcanzado:  17.000 francos suizos   (1.724.157 ptas.)  ($11,342 US)  (10.611 euros)

Los cincuentines que se conocen del año 1659 son atribuibles también a los mercaderes sevillanos Juan Cruz de Gainza y Pedro Azpilicueta, que acuñaron 4.920 kilos de plata dicho año en el Real Ingenio. La petición de los mercaderes para acuñar 23 kilos en piezas de cincuentines fue aprobada el 21 de agosto, cuando la labor principal ya se había concluido, y quizá estas piezas se acuñaron con residuos que quedaban. Estos mismos mercaderes volvieron a traer otros 29.053 kilos de plata al Ingenio para acuñar en 1660, por lo que si no sacaron todos los cincuentines que les fueron autorizados en 1659, es posible que completaran su acuñación con la plata del año siguiente (14).

El cincuentín subastado con al fecha de 1659, como todas las piezas conocidas de esta fecha, muestra claramente que la fecha había sido re-grabada encima de otra, argucia que utilizaba la fábrica cuando no se quería, o no se podían, por un motivo u otro, tallar nuevos cuños solamente para acuñar unas cuantas monedas especiales, como eran los cincuentines.


 

NOTAS:

AGS = Archivo General de Simancas (Valladolid)


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