EL NORTE DE CASTILLA
11 junio 2009
 

OPINIÓN

11.06.09 -
MIGUEL VELASCO
 

 «Los celos y las envidias están haciendo mella en esta ciudad donde nada se puede hacer»

E L premio Europa Nostra que hace unos días se concedió en Italia al historiador y experto numismático Glenn Murray en defensa del Patrimonio Cultural no sólo está suficientemente avalado por su solvencia y ejemplar dedicación tambien desde hace veinte años al proyecto de recuperación de la Casa de la Moneda de Segovia y su dotación museística (con la proyección universal que tiene) sino que debería servir de ejemplo y testimonio firme y constante en aquello en lo que se cree y, al mismo tiempo de seria reflexión acerca de comportamientos y actitudes prepotentes y estúpidas que en su día apartaron a este científico (y escritor especializado,como ha demostrado) de cualquier vinculación con el proyecto citado e incluso prohibiendo su acceso a las obras de rehabilitación.
Los constantes despropósitos y ninguneos a la capacidad de Murray reflejan bien cláramente la mediocridad -entre otras cosas- de en quienes estamos. Pese a todo (incluso a las descalificaciones públicas que se hicieron sobre él en foros internacionales desde aquí) Murray no ha desmayado y ha seguido pese a todo defendiendo en Europa el ambicioso proyecto que, precisamente por sus extraordinarias dimensiones, les venga posiblemente grande a mentes tan estrechas. Y así, viene haciendo patria y obteniendo contactos que puedan contribuir a enjugar el cuantioso presupuesto de la rehabilitación y dotación museistica. ¿Quién de los pelamanillas que le están torpedeando tiene mayor capacidad que Murray como para igualarle? Lo primero que tendrían que hacer sería conocer idiomas, conocimientos de numismática, capacidad de comprensión del proyecto, moverse por el mundo, conocer las fuentes de financiación e incluso hacer sugestiva la iniciativa tanto para la capitalidad europea 2016 como para la declaración de la Ceca como Patrimonio de la Humanidad. ¿O no?
 
Lo sensato sería retornar al frente del proyecto al experto y empezar de verdad a creer en aquél como importante elemento dinamizador de la cultura universal con que afortunadamente cuenta Segovia. Pero, una vez más, los celos y las envidias están haciendo mella en esta ciudad donde nada se puede hacer sin que parta la iniciativa de los más tontos e incompetentes. Así nos va.