EL ADELANTADO DE SEGOVIA
25 abril 2009
 
EDITORIAL
Un Museo Provincial sin visitantes

Tres décadas esperando a que nuestra capital, Ciudad Patrimonio de la Humanidad, pudiera contar con un Museo Provincial, y casi tres años después de su apertura los propios responsables de la instalación reconocen que la mayoría de los segovianos ni tan si quiera saben dónde está el recinto.

Cabría preguntarse en este mismo momento qué es lo que han hecho esos responsables para que los segovianos se enteren de que ya no está en la Casa del Hidalgo o se acerquen a visitar la nueva instalación museística, que ha recibido los elogios de muchos expertos por su diseño y que contiene una colección especialmente interesante de la etapa visigoda. El director del Museo, Alonso Zamora Canellada, aseguraba recientemente que el número de visitantes continúa manteniéndose en torno a los mil mensuales, a pesar de que el pasado verano anunciaba la creación de un Departamento de Educación y Actividades Culturales (DEAC) para organizar visitas guiadas y talleres para niños.

Resulta cuando menos lamentable que haya tenido que ser una asociación ajena al Museo: la Asociación Amigos de la Casa de la Moneda, la que se haya inventado una actividad para conseguir atraer a muchos segovianos hasta la instalación ubicada en la Casa del Sol.  La acuñación de monedas que organizó allí hace solo una semana desbordó todas las previsiones posibles y logró que bastantes residentes en la ciudad conocieran por primera vez su Museo.

Situado a solo unos doscientos metros de uno de los monumentos españoles más visitados, como es el Alcázar, por el que pasan anualmente más de medio millón de personas, no es explicable que el Museo Provincial atraiga a poco más de 10.000 personas al año. Este diario ya denunció la nula señalización existente en aquel momento a las puertas de la fortaleza sobre la presencia a poca distancia, y tras transitar por un paseo único como es el de Juan II, de algunos de los tesoros más importantes de nuestra antigüedad.

Se echa de menos también la inclusión del Monumento en varias de las rutas guiadas turísticas que a diario recorren la ciudad, y una campaña efectiva entre los centros escolares de nuestra capital y nuestra provincia para que los más jóvenes puedan aprender los orígenes de una Ciudad Patrimonio de la Humanidad que esperó pacientemente treinta años a contar con este Museo para que ahora, por lo visto, lo disfruten solo unos pocos.