EL NORTE DE CASTILLA
19 abril 2009

SEGOVIA

Amigos del Museo Provincial dedica una jornada a las acuñaciones realizadas en la Ceca de Segovia desde el siglo I antes de Cristo al XIX
 
El futuro de la Casa de la Moneda es de aluminio, y de cobre, plata y oro como en el pasado. El aluminio es también el presente. Acuñado en la última moneda diseñada por la Asociación Amigos de la Casa de la Moneda, el ligero, barato y dúctil metal ha tomado forma para entrar en muchas colecciones y en los bolsillos de casi tres centenares de personas que ayer acudieron al Museo Provincial de Segovia. Allí, la asociación de amigos del centro organizó una jornada para mostrar, en la teoría y en la práctica las acuñaciones de la Ceca y, de paso, para fomentar las visitas al Museo Provincial, que guarda muchas de las piezas troqueladas en Segovia.
 
La jornada fue un éxito de convocatoria. Para evitar las aglomeraciones, como ocurrió el mes pasado en la Casa del Sello, la Asociación Amigos de la Casa de la Moneda repartió por orden de llegada al museo los 280 números que daban derecho a probar la prensa de martillo con los últimos troqueles diseñados: el jinete ibérico y el nombre de 'Segovia' del 'as' romano del año 30 antes de Cristo en el anverso, y en el reverso los cuatro monumentos principales de la ciudad -Alcázar, Acueducto, Catedral y portada de la Ceca- en un escudo de cuatro cuarteles con el nombre de la asociación y el año 2009.
 
Más de las 280 personas previstas acudieron a la cita, de todas las edades y condiciones -madrileños, muchos segovianos y hasta unos turistas polacos-, pero ninguna se quedará sin la moneda de aluminio. La Asociación Amigos de la Casa de la Moneda entregará una pieza en su sede a todos los que cogieron un número y no tuvieron la oportunidad de hacerla ayer, ya que no hubo tiempo suficiente entre las 10 y las 14 horas (cuando cierra el Museo Provincial) para atender a todos los que llegaron.
 
Quienes sí pudieron hacer su moneda tampoco tuvieron que esperar en una larga cola; pudieron visitar el museo o acudir a la conferencia que ofreció Glenn Murray en el salón de actos -'Las monedas acuñadas en Segovia de 30 a.C. a 1869'- porque los organizadores utilizaron la megafonía del centro para irles avisando cuando se acercaba su turno. Cuando llegaban al cuño, varios voluntarios de la asociación les aconsejaban como manjar el martillo para que la moneda tuviera todos los detalles grabados.
 
Atracción
La jornada fue una muestra de la capacidad de atracción que tiene la acuñación personal de una pieza numismática que puede ser un buen recuerdo de la visita. Y, por supuesto, de la viveza con que puede llegar a funcionar el futuro museo de la Casa de la Moneda, en el que están previstas no sólo exposiciones numismáticas siempre incompletas -como dijo Glenn Murray, «será imposible reunir alguna vez todas las monedas acuñadas en Segovia»- sino también talleres en vivo que podrán explicar de una forma didáctica y práctica las técnicas mucho mejor que con la exhibición de piezas que habría que mirar con lupa para ver los detalles. Es lo que hacen, por ejemplo, en los talleres en vivo de la Real Fábrica de Cristales de La Granja, todo un referente sobre cómo explicar lo que se expone y se pone a la venta en un museo.
 
Esta finalidad tuvo también la conferencia de Murray, en la que presentó muchas de las monedas 'segovianas' de palabra y con la proyección de fotografías de gran formato que multiplican por diez su tamaño donde los detalles saltan a la vista.
Los asistentes se fueron complacidos. Unos con su moneda de aluminio; otros con ésta y con la imagen de las que vieron en la sección de Numismática del Museo Provincial, y algunos con todo eso y con las explicaciones que escucharon a Murray. Y hasta hubo algún afortunado segoviano que tuvo la oportunidad de sorprenderse por el contenido del museo.