EL ADELANTADO DE SEGOVIA
4 october 2009
 
OPINIÓN
COLABORACION
Escenas y escenarios segovianos
Miguel Ángel Herrero

En una soleada mañana de otoño, varios amigos subíamos por una calle Real repleta de gente al ritmo cansino que marcar el turista, sobre todo cuando va en grupo. Era sábado, próxima la hora de sentarse a la buena mesa en algún restaurante cercano. Cuando a nuestra espalda alguien exclamó: "¿te has fijado la variedad de escenarios naturales que hay en esta ciudad? Esta acertada observación provocó entre nosotros un alud de comentarios sobre las inagotables posibilidades turísticas y culturales de Segovia. Tema en sí mismo también inagotable que poco a poco va fraguando en hechos. Pues es un hecho que, desde hace algún tiempo, se animan los más bellos rincones de esta ciudad milenaria. Los mismos edificios y espacios urbanos indiferentes con el paso del los siglos parecen distintos. Plazas y calles donde se levantan iglesias, palacios, casas señoriales, tanto tiempo silenciosos y fríos, son ahora escenarios naturales que acogen eventos culturales y recreaciones teatrales. La pétrea arquitectura monumental abandona su forzada pasividad y participa de la vida cultural y festiva de una Segovia apacible y siempre acogedora.

En esos espacios naturales, chicos y grandes disfrutan con la música de las bandas militares, se dejan cautivar por la magia de los títeres, presencian  las recreaciones de escenas históricas. En el entorno del Acueducto, asisten al desfile de las legiones romanas, en la plaza Mayor junto a San Miguel, siguen el cortejo majestuoso de Isabel I de Castilla. Son escenarios verídicos, auténticos, sin trampa ni cartón (no como en las películas de Samuel Bronston). Por ellos, pasan cortesanos y guerreros; reyes, reinas y princesas; alguaciles, menestrales y labradores. Mientras, cientos de espectadores asisten entusiasmados a actuaciones teatrales y relatos históricos. Todo ello en la misma ciudad, en el mismo ambiente, en el que acontecieron en siglos pasados. El centro urbano se convierte, así, en un animado retablo en el que se podrá contemplar al rey Alfonso X, llamado "El Sabio" por ser impulsor de la ciencia, como lo acredita El Alcázar donde instaló un observatorio astronómico. La gente participa en plena calle acuñando monedas, arte e industria especialmente vinculada a nuestra ciudad desde la antigüedad romana y, aún más, desde 1583, cuando Felipe II fundó el Real Ingenio de la Casa de la Moneda. El rey "Prudente" nos dejó como herencia valiosa la fábrica de moneda más avanzada de su época que, con el paso del tiempo y el empeño de algunos por su recuperación, ha llegado a ser la planta industrial en pie más antigua de la humanidad.

La enumeración de escenarios naturales y de posibles actividades culturales se haría interminable. Al fin y al cabo, dos mil años de historia dan para mucho. Es evidente la necesidad de conservar todos estos tesoros heredados. También lo es, la responsabilidad de la administración pública, con la imprescindible colaboración ciudadana, de combatir eficazmente las agresiones vandálicas que deterioran el entorno urbano. Y es tarea de todos difundir el respeto y el aprecio por nuestro patrimonio especialmente entre las nuevas generaciones.