EL NORTE DE CASTILLA
2 JULIO 2008
 

CASA DE LA MONEDA

02.07.08 -
 
El Pleno del Ayuntamiento de Segovia ha aprobado una moción presentada por el grupo socialista para apoyar institucionalmente la propuesta de la Cámara de Comercio de que la Casa de la Moneda sea declarada por la Unesco Patrimonio Industrial de la Humanidad. El grupo del PP propuso al equipo de Gobierno que la propuesta municipal fuera conjunta con una serie de modificaciones que no aceptaron los socialistas, por lo que en la próxima sesión plenaria presentará una nueva moción con más contenido. M. A. L.
 
 
EL ADELANTADO DE SEGOVIA
1 julio 2008
 
Tres siglos emprendiendo
TRIBUNA
Jesús Postigo Quintana

El próximo 7 de julio, la Cámara de Segovia fallará su primera edición de los premios Sello Real de Paños, un premio con el que pretendemos poner en valor una tradición empresarial autóctona, de la que la Cámara de Segovia es hija directa.

Se habla de Castilla como una tierra desindustrializada. Y es cierto que, por avatares de la historia, Segovia, siguiendo la estela de España, permaneció aislada de las grandes corrientes tecnológicas que caracterizaron el siglo XIX y el XX. Esto, a su vez, amplificado por la generación del 98, fija el estereotipo de una tierra noble, somnolienta y atrasada en la que, parafraseando a Unamuno, "innovar es llorar".

La cuestión es que, sin negar la validez parcial de esta interpretación histórica, sin soberbia ni pretensiones, debemos dejar bien claro que este "desierto industrial", esa impermeabilidad frente a la modernidad, no responde sino a un paréntesis histórico. Y que si abrimos el foco, si tomamos como referencia no el tristón siglo XIX y el agitado XX, sino un periodo más amplio, encontramos que Segovia fue tierra de emprendedores notabilísimos, vanguardia tecnológica de Europa.

Aquí se introdujo la imprenta, aquí, en Segovia, se inició la fabricación en serie entendida en términos modernos, con ejemplos como la Ceca o la fábrica de vidrio. Aquí se exprimieron las posibilidades energéticas y metalúrgicas de la mecánica hasta niveles que causan asombro. Todo lo cual, a la par que artesanos, requirió hombres de ciencia y empresarios. Y no unos empresarios cualesquiera, sino una élite de emprendedores que convirtieron el nombre de Segovia en sinónimo de tecnología, calidad e inventiva.

Poco a poco, los historiadores van poniendo en su justo lugar la potencia de la industria pañera segoviana, que posibilitó la aparición de una ciudad noble, patrimonial, consecuencia del bienestar alcanzado. No fueron los hechos de armas ni las conquistas ni la concentración de poder administrativo lo que levantó los palacios. Fue el trabajo constante de maestros, inversores, ganaderos, aprendices y miles de brazos. En 1580 la industria textil ocupaba al 60% de la población de la ciudad. En aquel tiempo, de los telares segovianos salían para todo el mundo, especialmente hacia las colonias americanas, Italia y Flandes, más de medio millón de metros de paño tejido al año. 600 telares, quince batanaes, incontables ranchos de esquileo… La industria pañera entra entonces en una decadencia de la que en 1708 remontará. Fue gracias a la institución el 7 de julio de ese año y entre los mismos muros que hoy acogen a la Cámara de Segovia, del Sello Real de Paños y a la diputación, o sindicatura de empresarios, encargada de supervisar la producción y garantizar la calidad. Sabemos que la institución consiguió revertir la situación pero que la pérdida de las colonias, la progresiva sustitución de la lana por el algodón, y la guerra del Francés supusieron un mazazo espectacular del que Segovia no se recuperaría.

Y aquí estamos, trescientos años después, evocando la capacidad emprendedora de aquellos segovianos, algunos de los cuales, como Ochoa Andátegui, siguen en los callejeros recordándonos lo que la Cámara pretende con el premio Sello Real de Paños, que Segovia no sólo es capaz de levantar empresas internacionales, punteras e innovadoras, sino que esa fue durante siglos nuestra razón. Para la Cámara de Segovia, recuperar ese espíritu - tender puentes entre la Segovia emprendedora del pasado y la emprendedora del presente, reivindicar una tradición empresarial- es más que un deber, un privilegio.