EL ADELANTADO DE SEGOVIA
11 OCTUBRE 2007
 
Negligencias y nuestro dinero
Tribuna
Glenn Murray (*)

Primero, una enhorabuena a Pedro Arahuetes por haber iniciado la obra del colector que por fin va a resolver los graves problemas de las inundaciones en la Casa de la Moneda. Esta es una obra sumamente importante y él, por fin, la ha puesto en marcha. Pero aquí acaban mis alabanzas. Comenzar semejante obra durante la primera semana de otoño y pretender que se termine a finales de diciembre, como ha dicho públicamente, es de locos. Pero no había otro remedio. La obra de rehabilitación en la Ceca viene sufriendo graves retrasos por inundaciones desde el día que comenzó el pasado mes de febrero, y estos retrasos son aún más costosos que lo del colector. Había que romper el azud de San Marcos inmediatamente para que bajara el nivel de agua en la obra de la Ceca. Y todo esto tiene su raíz en una negligencia pura y dura que, como casi todas, tiene nombre y apellido: los arriba citados.

Y tengo que decir esto porque soy quizás una de las pocas personas que conoce la verdad de todo esto. Pedro Arahuetes me aseguró personalmente hace casi tres años ya, junto con el entonces Concejal de Urbanismo, el Sr. Conde, de testigo, que “no vamos a hacer nada respecto al colector”. Es cierto, no pensaban hacer nada hasta que vieron que las inundaciones en la obra de la Ceca daban, y dan, un motivo totalmente legítimo y justificado para que la contrata pidiera un retraso en la fecha de entrega de dicha obra, y por tanto, un aumento en el presupuesto para ejecutarla. Y es que hay palabras más fuertes que “negligencia” para definir este tipo de dejadez de los poderes públicos, pero ya hemos visto cómo al responsable le gusta amenazar con llevar a los ciudadanos a los juzgados por emplear semejante vocabulario cuando intentan defender su patrimonio histórico y su dinero.

Pedro Arahuetes conocía perfectamente la gravedad del problema del colector antes de comenzar su primera legislatura, y no hizo nada. De hecho, descartó un proyecto que se redactó con dinero público sólo “porque era de Izquierda Unida”, (su entonces socio de gobierno). A comienzos de este verano pretendía ejecutar otro proyecto tan chapucero que se vio forzado a encargar la redacción de un tercer proyecto a toda prisa: el que se está ejecutando ahora, y que promete zanjar las inundaciones de manera correcta. Hubo incluso otras alternativas mejores, pero él nunca ha querido escuchar.

En fin, que sepan todos los segovianos que la contrata estará absolutamente justificada cuando pida un aplazamiento de la fecha de entrega de la obra del colector, y por tanto, cuando necesita más dinero para terminarlo debidamente.

¿Y por qué estoy diciendo esto ahora si ya está en marcha la obra del colector? Pues porque estamos sufriendo otro retraso similar y por negligencia de la misma persona y con la complicidad (inacción) de otros de su actual equipo -la redacción del Proyecto Museístico, paralizado desde julio del 2006- que sólo retrasará la rentabilización final de todo este dinero público que se está gastando en la Casa de la Moneda. La inversión que están haciendo el Ministerio de la Vivienda, la Junta de Castilla y León y el propio Ayuntamiento no tiene sentido si no se abre el monumento al sector turístico y a la investigación, y para que los segovianos puedan trabajar allí. Hablando se entiende la gente y se resuelven las cosas, aunque, por necesidad, sea desde los medios de comunicación. Ya es hora de reunir el Patronato de la Fundación Real Ingenio para que éste encargue inmediatamente, de una u otra manera el Proyecto Museístico. La redacción de dicho proyecto es el primer paso que hemos de dar para poder buscar el dinero necesario para crear y equipar el museo.

(*) Dr. en Historia con especialidad en la Casa de la Moneda de Segovia.


GENTE SEGOVIA
11 OCTUBRE 2007
 

EN URBANISMO están preocupados por la marcha de las obras del colector, que siguen con un ojo y con el otro, miran si llega lluvia o si un exceso de líquido en el Pontón obliga a soltar y aumentar el caudal del río, que se trabaja más de un metro por debajo del cauce... En los pasillos del departamento se oye que el plazo de tres meses es evidentemente corto; se piensa en aumentar las horas de trabajo y hasta se mantiene la posibilidad (o necesidad) de prorrogar la obra, que ya se sabe que condiciona los trabajos en la parte baja de la Ceca. Hay un americano por ahí que dice cosas similares...