EL ADELANTADO DE SEGOVIA
1 OCTUBRE 2007
 
Hay de mí
Tribuna
Quico Serrano

El HAY pasó su ecuador segoviano como no podía ser de otra manera: zampando ‘cerditos pequeños’ (cochinillos, en lenguaje autóctono) en los jardines de los Marqueses de Lozoya, mirador privilegiado a esa burrería que la codicia de unos y la negligencia o algo peor de otros han permitido levantar enfrente. Pero lo nuestro es divertirnos, y esa misma tarde lo hicimos a modo con el encantador Chris Stewart, que llenó la sala de la Caja contándonos como nos ve desde su hilarante, pero no por eso equivocada, perspectiva de explorador británico perdido en la selva de los celtíberos.

Mas tarde su editorial Almuzara, que lidera el ‘ex’ Manuel Pimentel, un tipo encantador (¿de que hablaría en los Consejos de Ministros con el soso de Aznar?) al que acompañaba su fiel Pepe Arévalo, montaron un festejo realmente sorprendente: cante flamenco en directo, acompañado de vino, birras y almendritas…en los mismísimos salones del palacio episcopal! Ahí fue nada ver al primer premio Nóbel de literatura africano Wole Soyinka soltándose por fandangos y sevillanas… y con auténtico ‘sentio’. Esperemos que esta actividad se ‘haga fija’ en el festival, aunque tengamos que comprometernos a adquirir todos los excedentes de limones y loros que genere don Cristóbal, como le llaman en su pueblo.

El improvisado bailarín repitió su éxito al día siguiente: lleno hasta la bandera, pese a que su obra traducida al español es escasa (¿será por eso de la idiosincrasia que decíamos el otro día?), para escuchar una voz impactante que junto a su cabellera le dan un aspecto de viejo león tranquilo… aunque muy capaz todavía de llevarse bastantes leonas a su sombra bajo la palmera. De hecho a la salida lo vendió y lo firmó todo. Fue un acierto que se eligiese un entrevistador también africano, el preparadísimo crítico nigeriano Wilfred Mampika, que además domina el español (por algo es profesor en la Univ. de Alcalá). Para completar el goce la traducción simultánea fue de auténtico lujo: Christine Liberas pertenece a la elite de su profesión y además es vecina de La Granja. Posiblemente la llamaremos para que intente aclarar los malentendidos entre Murray y Arahuetes. Por cierto, en primera fila estaba una buena amiga del edil, la camerunesa Angele Etoundi, cuya exposición fotográfica en la Cámara recibe continuas alabanzas. Su físico no recibe menos (y si este comentario le chincha a Teresa Sanz, que le chinche).

Gustaron también la calidez y ternura de Manuel Rivas, aunque la apoteosis de público fue para Javier Marías. Pese a lo aparentemente sosete del personaje, esta vez faltaron hasta sillas. Nos dejó claras dos cosas: que se curra lo que escribe y que ojito con echársele de novio, que debe tener más manías que el decano de Quitapesares.