EL ADELANTADO DE SEGOVIA
20 SEPTIEMBRE 2007
 
OPINIÓN
“Sin Segovia, no Luna”;
   sin Murray, no Ceca
Tribuna
P. Martín Cantalejo

El lema “Sin Segovia, no Luna”, elegido como “leiv motiv” para promocionar la candidatura de Segovia como Capital Europea de la Cultura en el 2016, me vale para parangonarle con otro que creo también es de justicia, pese a quien pese, señalar: “Sin Murray, no Ceca”. Y repito, pese a quien pese (que no debería pesar a nadie), si Glenn Murray no hubiera llegado a nuestra ciudad hace un par de décadas, con la sana intención de “resucitar” a la difunta Casa de la Moneda (de la que ni personas ni instituciones oficiales se habían acordado nunca), es seguro que lo poco que quedaba del histórico edificio hoy ya habría desaparecido y aquello sería un montón de ruinas.

Vengo siguiendo cuantas declaraciones a favor de este californiano-segoviano (porque solicitó la nacionalidad española sólo para poder seguir trabajando por Segovia), se hacen a través de los medios escritos, hablados y por las páginas de Internet, que confirman que existe una creencia generalizada de lo que digo, es decir, que sin Glenn Murray, la Casa de la Moneda habría seguido siendo ignorada.

No entro en temas tan extraños como los contratos, los ceses, etc. que se vienen produciendo, y sólo quiero, con estas breves líneas, prestar también mi apoyo a la ingente (ingente, sí) labor realizada por Glenn Murray, a escala local, nacional e internacional, a favor de la Ceca segoviana. Fui una de las primeras personas a las que Murray conoció al llegar a Segovia, y confié en él desde el principio. Hasta el punto de que, al ver su enorme trabajo de investigación y de gestión (porque también sabe gestionar), hace algún tiempo, en un artículo publicado en esta sección, señalaba mi convencimiento de que el día en que la Casa de la Moneda sea reinaugurada (confiemos en que, pese a todo, así suceda), en lugar destacado de la misma deberá (“deberá”, digo) figurar una placa con el agradecimiento de Segovia a Glenn Murray. En un tema como en éste de la Ceca segoviana hay que dejar a un lado envidias, autoritarismo, personalismos y demás etcéteras para ser sinceros y reconocer la verdad de los hechos. Si no se obra así, flaco favor se le hace a Segovia que, “Sin Murray, no Ceca”. Que mediten seria, responsable y honradamente cuantos tengan que ver en el tema. Rectificar, dicen, es de sabios.