EL NORTE DE CASTILLA
17 SEPTIEMBRE 2007
 
El numismático Glenn Murray dice que su viaje por Europa prueba su altruismo con la Ceca
El alcalde, Pedro Arahuetes, dijo hace unos días que el experto ha cobrado «bastante dinero» a través de sus sucesivos contratos
 
CARLOS ÁLVARO
 
«Murray ha cobrado bastante dinero del Ayuntamiento» a través de sus sucesivos contratos, pues «el suyo no ha sido un trabajo altruista; se le ha pagado hasta la última peseta y el altruismo es trabajar sin recibir nada a cambio».

Son las palabras que el alcalde de Segovia y presidente de la Fundación Real Ingenio, Pedro Arahuetes, pronunció el pasado 6 de septiembre dentro de las explicaciones que dio sobre el despido de Glenn Murray como coordinador técnico y de gestión de la Fundación Real Ingenio.

Murray, que se encuentra de viaje por varios países de Europa para conocer otras antiguas fábricas de moneda y promocionar en el exterior la Ceca segoviana para que consiga la calificación de 'edificio industrial más antiguo del mundo', ha dicho que precisamente esta gira demuestra hasta qué punto está comprometido con la Casa de la Moneda de Segovia. «Me voy sin cobrar un duro de nadie; únicamente con la ayuda de la Fundación Juanelo Turriano, que es la que me sufraga los gastos del viaje y el alojamiento. El trabajo que realizo lo hago completamente gratis. Si eso no es altruismo »

Algo parecido ocurrió con el viaje a Dinamarca del pasado mes de agosto, cuando el numismático estaba ya despedido como coordinador de la Fundación Real Ingenio. Murray viajó a Dinamarca con la ayuda de la citada fundación, pero allí pronunció unas conferencias por las que no ha percibido un duro. «Lo único que me interesa -sostiene- es que la Casa de la Moneda sea reconocida como el edificio industrial más antiguo del mundo, porque será un paso muy importante».

El 'caso Murray' sigue abierto. Nadie ha explicado todavía las causas que desencadenaron el despido del experto, al menos públicamente. A parecer, y según fuentes próximas al patronato de la Fundación Real Ingenio, fueron unos informes críticos con la actuación municipal y de la propia fundación que Murray envió a la concejala de Patrimonio Histórico los que pudieron motivar un despido que, según estas fuentes, se fraguó de espaldas al patronato.