EL ADELANTADO DE SEGOVIA
3 SEPTIEMBRE 2007
 
PATRIMONIO
La Fundación Real Ingenio cesa a Glenn Murray como responsable administrativo


Murray, tercero por la izquierda, junto a los tres arquitectos de la rehabilitación de la Ceca

El numismático asegura que las obras en la Casa de la Moneda avanzan pero aún no existe un proyecto museístico
El Adelantado - Segovia

En una amplia y documentada nota de prensa, Murray asegura que el anuncio de su contratación, realizado por el alcalde y presidente de la Fundación Real Ingenio de la Moneda Pedro Arahuetes el 26 de abril de este año y en el que se le designaba como director del futuro museo de la Ceca “es un engaño electoralista” del regidor, ya que en el contrato “ni siquiera mencionaba la existencia de una casa de moneda en Segovia, ni que estuviera en obras, ni que fuera a haber un museo en ella”.

Murray recibió la noticia del fin de su contrato por mediación de la concejala de Patrimonio Claudia de Santos, que aseguró que esta decisión obedece a que “no había superado el periodo de prueba”, y aseguró que su cualificación profesional “está muy por encima del puesto asignado en la Fundación Real Ingenio, donde fue contratado inicialmente como administrativo.

En este sentido, Murray expresó su extrañeza porque “a pesar de la no idoneidad del contrato, lo cierto es que los patronos de la Fundación tardaron más de seis meses en diseñar y redactarlo, analizar expedientes, crear una comisión especial de selección y debatir sobre los 11 candidatos presentados”.; y lamentó los defectos de forma en la comunicación oficial de su designación para este puesto.

Murray centra sus críticas en Pedro Arahuetes, y asegura que el alcalde “ha usado a la fundación y ha engañado a los patronos para sus propios fines personales”, y considera que el anuncio de su contratación es una “maniobra electoralista con la que ha mentido descaradamente a los segovianos, puesto que nada de lo que dijo coincidía con la redacción del contrato”.

Para Murray, la principal preocupación tras su cese es que “a día de hoy no existe un proyecto museístico para la Casa de la Moneda, mientras las obras avanzan a buen ritmo, por lo que vamos rumbo a un destino para la Ceca como una residencia de ancianos”.

Indicó que la única idea plasmada en papel sobre este aspecto es la que él mismo desarrolló en 2004 “para cumplir las exigencias de los arquitectos del proyecto de ejecución que por obligación teníán que hacer previsión de los usos de los edificios”.

Asimismo, subrayó que cualquier retraso en el programa museístico “sería sumamente nefasta cara a la enorme inversión que ha hecho la ciudad en la adquisición del edificio, y sería una mancha negra en la candidatura de Segovia a la capitalidad cultural europea de 2016”


 

EL NORTE DE CASTILLA
3 SEPTIEMBRE 2007

GLENN MURRAY EX COORDINADOR TÉCNICO DE GESTIÓN DE LA FUNDACIÓN REAL INGENIO

«La Casa de la Moneda acabará como residencia de ancianos»
 
El experto numismático, que ha sido despedido de su puesto, acusa al alcalde de Segovia de haberle usado electoralmente en beneficio propio
Sorprendentemente, la Concejalía de Patrimonio Histórico hacía público el pasado 21 de agosto, a través de una escueta nota, que Glenn Murray ya no tenía ninguna relación con la Fundación Real Ingenio «ni con ningún otro organismo dependiente del Ayuntamiento de Segovia». El Consistorio comunicaba de esta manera la extinción del contrato que, desde mayo, permitía al historiador encargarse de la coordinación técnica de la Fundación Real Ingenio.

-O sea que le dan la patada

-Sí, con sorpresa y en el último momento, justo antes de que expirara el periodo de prueba. Yo no tenía ni idea de que pudiera pasar algo así, pero, de pronto, comprobé que estaba pasando.

-¿Qué razones le han dado?

-Que no he superado el periodo de prueba que preveía el contrato.

-¿Qué le dijo la concejala?

-Claudia de Santos, la nueva concejala de Patrimonio Histórico, me explicó que el problema no es que haya incumplido una u otra condición del contrato, sino que mi formación está muy por encima de la naturaleza del mismo. Por tanto, yo no podía seguir en el puesto. Le respondí que estaba dispuesto a revisar el documento o a que me hicieran uno nuevo, pero me dijo que el nuevo contrato podía tardar tiempo en redactarse y que, quizá, lo mejor que puedo hacer es regresar a California hasta que concluya la restauración de la Ceca.

-¿Pero no fue la propia Fundación Real Ingenio, con el alcalde al frente, la que redactó ese contrato?

-Sí, es curioso. La concejala argumenta que el contrato no es el idóneo, pero los patronos de la Fundación Real Ingenio tardaron más de medio año en diseñar y redactar sus cláusulas, licitar el contrato, crear una comisión especial de selección y debatir sobre once candidatos.

-Pero si su formación está muy por encima, ¿por qué no le han ofrecido otro contrato acorde con sus características?

-Eso mismo me pregunto yo.

-Y usted se negó a firmar el finiquito, claro.

-Sí. Le dije a la concejala que no iba a firmar la baja laboral porque eso equivale a aceptar el incumplimiento que formalmente se me achaca o, simplemente, el hecho de no haber dado la talla.

-¿Por qué culpa al alcalde de todo?

-Porque Pedro Arahuetes es el presidente de la Fundación Real Ingenio, la persona que ha firmado el contrato y la que ha tomado la decisión de echarme, así, unilateralmente.

-El alcalde anunció el 26 de abril que usted quedaba habilitado para supervisar las obras de la Moneda.

-Cuando el patronato de la Fundación Real Ingenio formalizó la decisión de proponerme a mí como candidato, el día 13 de marzo, el alcalde, como presidente, quedó encargado de comunicarme la decisión. Pero después pasaron seis semanas de silencio absoluto hasta que Arahuetes anunció el ganador. Lo hizo a través de los medios de comunicación el día 26 de abril. Yo, oficialmente, no sabía nada. Además, en esa rueda de prensa, o lo que fuera, el alcalde dijo que yo, como director, tendría no solo que desarrollar el futuro museo que albergará la Ceca, sino también llevar a cabo un seguimiento de las obras de rehabilitación que se están ejecutando. Después, cuando tuve el contrato en mis manos, comprobé que la letra pequeña ni siquiera mencionaba la existencia de una casa de moneda, ni que estuviera en obras, ni que fuera a haber un museo en ella. Tampoco se hacía referencia a la numismática, ni a la historia, ni a que el futuro trabajador deba tener el más mínimo conocimiento sobre lo uno o lo otro.  En cambio, sí figuraba un periodo de prueba de 90 días.

-¿Es cierto que firmaron el contrato por separado?

-Cierto. Lo firmamos el día 3 de mayo, sin reunirnos y por separado. Faltaba un semana para que diera comienzo la campaña electoral.

-Y cree que se les ha utilizado electoralmente, a usted y a la fundación .

-Sí. Ese espacio de seis semanas era el conveniente para que todo pareciera en marcha y poder firmar el contrato justo antes de las elecciones; eso sí, con un periodo de prueba que pudiera dejarme en la calle convenientemente el día 2 de agosto. Toda esta maquiavélica operación ha tenido un solo beneficiario: Pedro Arahuetes; y dos perjudicados: la Fundación Real Ingenio de la Moneda y el programa museístico de la Ceca.

-¿Y usted? ¿Qué va a ser de usted?

-Yo no soy importante en todo esto. Lo importante es la Casa de la Moneda.

-¿Le ha pedido una explicación a Arahuetes tras conocer que no contaban con usted?

-Claro. Le pedí por escrito una entrevista. Era mi jefe, al fin y al cabo. Pero la solicitud me fue devuelta. Mire, en un principio, pensé de buena fe que la Fundación necesitaba un administrativo, porque en los últimos años habían llegado varias multas de Hacienda por no entregar las cuentas a tiempo, etcétera. El de administrativo no era el puesto que yo deseaba, pero tener un gestor es una necesidad legítima y real de la Fundación. Ahora lo veo claro: Pedro Arahuetes me ha usado de manera vulgar y ha mentido descaradamente a los segovianos en esa rueda de prensa pre-electoral, porque nada de lo que en ella manifestó coincidía con lo que decía el contrato.

-¿Está preocupado por el futuro de la Ceca?

-Mucho. Yo creo que acabará siendo una residencia de ancianos o que se le dará otro uso de logro fácil. Por lo menos, va camino de ello. Lo cierto es que no hay nada garantizado y sí un engaño tras otro. En estos momentos, la única idea plasmada en un papel para el futuro de la Ceca es la que desarrollé yo en el 2004 para cumplir las exigencias de los arquitectos del proyecto de ejecución que, por obligación, tenían que hacer previsión de los usos de los edificios, algo que el Ayuntamiento nunca les había concretado. También existe el contenido gráfico de los paneles de las monedas acuñadas en Segovia que desarrollé en el 2005, cuando Gonzalo Anes, el presidente de la Academia de la Historia, estaba al frente de la Fundación Real Ingenio. En el primer caso tenía un contrato de cuatro meses y en el segundo, de un año.

-¿Por qué se marchó Anes?

-Él nunca me lo dijo personalmente, pero intuyo que pensaba que todo esto era un cachondeo. Jamás le dieron un duro para dietas y desplazamientos a Segovia.

-¿Pero la Fundación Real Ingenio ha tenido alguna actividad en los dos últimos años?

-La Fundación lleva más de un año sin trabajador alguno y ha malgastado su tiempo en contratar un administrativo que luego ha tardado 90 días en mandarlo a la calle. Todo ello con la obra de rehabilitación por fin en marcha y el proyecto museístico -se supone- a la vuelta de la esquina. Esta maniobra pone de manifiesto que el proyecto museístico y cultural para la Ceca no solo lleva un serio retraso, sino que corre un grave riesgo de no realizarse. Cualquier demora en ese programa museístico sería nefasta -la ciudad pagó 4,8 millones de euros por comprar el edificio- y figuraría como una colosal y triste mancha negra en la candidatura a la Capitalidad Cultural del 2016. En realidad, lo poco que ha hecho la Fundación Real Ingenio se desarrolló bajo la presidencia de Gonzalo Anes. Con Arahuetes, nada de nada.

-Usted estuvo en Dinamarca en agosto para defender el reconocimiento de la Casa de la Moneda como el edificio industrial más antiguo del mundo, pero, claro, ya estaba despedido. Es un ironía que se le diga que no ha superado el periodo de prueba cuando luego acude a los congresos como el mayor experto que hay sobre la Ceca.

-Es que me da igual lo que diga Pedro Arahuetes porque yo voy a seguir luchando por la Ceca. Soy científico y tengo mi misión.

-¿Quién le sufragó los gastos del viaje a Dinamarca?

-La Fundación Juanelo Turriano, que es la que concedió el premio García Diego a los tres miembros del comité científico de la Fundación Real Ingenio en el 2004.

-¿Se conseguirá que la Ceca sea reconocida como el edificio industrial más antiguo del mundo?

-La gestión va por buen camino.

-En el 2002 ó 2003, usted propuso la creación de la Concejalía de Patrimonio Histórico. ¿Se están haciendo bien las cosas?

-Es una concejalía florero. Hubo quien me lo advirtió.

-¿Es cierto que Arahuetes le ofreció ser concejal de Patrimonio Histórico?

-Sí, en el 2003, pero cuando estaba formando la candidatura para las elecciones. Me invitó a ir en su lista. Me dijo que si ganaba, sería el concejal.

-Pero no aceptó.

-Lo pensé, pero lo rechacé. Le dije que yo tenía que ser el hombre que le sacara adelante la Casa de la Moneda como su proyecto estrella, y que, en realidad, cualquier persona puede ser concejal.

-¿Qué le parecen las obras de restauración de la Ceca?

-Van mejor de lo que hubiera podido imaginarme, con toda celeridad y una gran seriedad por parte de Volconsa-Velasco y los arquitectos.

-¿Decepcionado con Segovia?

-De ninguna manera. Con Segovia no, pero con Pedro Arahuetes, absolutamente.

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EL CONTRATO

LO QUE DICE MURRAY
27 de julio del 2006

Expira el contrato de Glenn Murray como director de la Fundación Real Ingenio. No se le renueva.

Septiembre del 2006

Murray se marcha a California.

21 de diciembre del 2006

En California, Murray recibe un e-mail del Ayuntamiento para que regrese a Segovia si quiere presentarse al concurso de trabajo de la Fundación Real Ingenio.

15 de enero del 2007

Sale publicado el concurso para la plaza de coordinador técnico de gestión de la Fundación.

14 de febrero del 2007

Algunos patronos insisten en que lo que ha salido licitado no es el trabajo para diseñar el museo de la Ceca, tal y como se les había dicho en las reuniones anteriores.

19 de febrero del 2007

Un tribunal especial de patronos elige a Murray como trabajador de la Fundación.

13 de marzo del 2007

Se formaliza la selección de Murray. Pedro Arahuetes queda encargado de comunicar la decisión al interesado.

26 de abril del 2007

El alcalde anuncia a los medios que «Murray, como director, tendrá no solo que desarrollar el futuro museo sino también llevar a cabo un seguimiento de las obras». Murray aún no había recibido la comunicación oficial.

3 de mayo del 2007

El alcalde firma el contrato de Murray sin reunirse con él.

27 de julio del 2007

La nueva concejala de Patrimonio, Claudia de Santos, comunica a Murray que «no ha superado el periodo de prueba de 90 días» y alega que el contrato no era el idóneo para una persona con su formación científica.

31 de julio del 2007

Murray pide por escrito una reunión con el alcalde.

2 de agosto del 2007

Un policía local vigila que Glenn Murray suba a la Concejalía, donde se procede a levantar acta de su negativa a firmar la baja laboral por «no haber superado el periodo de prueba»

 


EL ADELANTADO DE SEGOVIA
3 SEPTIEMBRE 2007
 
Cien días, entre el gobierno y el mando
Tribuna
Miguel A. Herrero García

Los cien primeros días del segundo mandato del independiente Arahuetes contados por él mismo (El Adelantado, 25-09-07) abundan en promesas y los buenos deseos ya conocidos, algunos demasiado recurrentes y muy socorridos: el Plan General de Ordenación Urbana, el Plan Estratégico, el Cervantes (que va por la tercera enmienda, inexplicablemente), el CAT (proyecto favorito que sigue sonando a hueco), la Cultura (¡ah!, la cultura y la soñada Capitalidad de la Cultura Europea, casi nada), etc. Claro que, en cien días no es posible hacer muchas cosas, más perece un tiempo para recordar algunas promesas electorales, olvidando las que se hicieron, entonces, como mero reclamo publicitario, sin voluntad de cumplir. En el terreno de los proyectos urgentes y más demandados se echa en falta alguna palabra sobre la construcción de accesos y de aparcamientos en la nueva estación del TAV a la medida de la mayor infraestructura de transporte que tendrá Segovia en más de un siglo y de su ansiada capitalidad cultural. Pero sobre todo, en el terreno político y de relación personal -uno de los más importantes que puede darse en la administración democrática del interés público-, las actuaciones del de la primera autoridad municipal no han despertado entusiasmos, precisamente. Tanto, en las dos dimisiones (de Murray en la Casa de la Moneda y de la misteriosa dimisión de Sansa en la oficina de Segovia 2016), como en su relaciones con otros políticos; uno de ellos, de su propio equipo de gobierno. Por eso, no es de extrañar que, hoy por hoy, su talante se considere un tanto autoritario. Hay mucha legislatura por delante y tiempo para rectificar por el bien de la ciudad y de su futuro. Sabremos que este gobierno municipal lo estará haciendo bien cuando no tenga que recurrir al victimismo, criticando a la oposición, como hace ahora, siguiendo lamentablemente la "doctrina Zapatero".