EL NORTE DE CASTILLA
27 JULIO 2006
 
 
OPINIÓN
Punto muerto
 
MIGUEL VELASCO
Una vez más se vuelve a plantear en Segovia una situación realmente kafkiana con estado de las obras de rehabilitación de la Casa de la Moneda que permanece a la espera de una decisión sensata mientras se va viendo cómo avanza hacia una ruina progresiva, preocupante y vergonzosa. Una situación así no es la única en esta ciudad, claro. Después de muchos tira y afloja fue suscrito en su día un convenio entre el Ministerio de la Vivienda, la Consejería de Cultura y el Ayuntamiento por el que se ponía punto final a las controversias y se asumía definitivamente la rehabilitación del singular inmueble, uno de los más significativos del patrimonio de Segovia. Eso creían los segovianos. No sé si las partes también. Y lo pongo en duda porque a juzgar por estos diez meses largos de dilación lo cierto es que Junta y Ministerio siguen tirándose los troqueles a la cabeza y la singular Ceca avanzando en su deterioro
 
Por un lado el Ministerio reitera insistentemente su compromiso con lo convenido e incluso ha adjudicado las obras. Achaca la dilación a un documento que, al parecer, tiene que recibir de la Junta asumiendo su compromiso contable. Pero, a su vez, la consejera de Cultura de la Junta alega informalidad en cuanto a los compromisos de la ministra y en un rasgo de generosidad afina que dispone ya de una partida de 900.000 euros, que es una cifra importante.

Así las cosas, parece deducirse que lo que sobra es dinero para ejecutar las obras pero, en el fondo, la cosa y la casa siguen sin arreglarse. No hay quien lo entienda.

Uno, desde la atalaya de mero observador de la situación, lo único que ve son dos cosas: una, el cruce de descalificaciones entre las dos significadas representantes de las Administraciones (Clemente y Trujillo) echándose en cara la culpa del retraso. Dos, que una por otra, la Ceca lleva diez meses en un compás de espera lamentable, fruto de los despropósitos de la burocracia. Es más me preocupa -como un ciudadano de a pie- la proximidad del invierno y lo descorazonador que sería que el viejo inmueble tuviera que soportar otro período de agresividad climatológica que muy posiblemente sería definitivamente concluyente en su estado no ya de ruin sino de total desaparición. ¿Es eso a lo que se está esperando con tanta dilación?

No parece serio el propósito contenido en el convenio del 2005 cuando se lo saltan así, a la torera. Parece que hay que ser más respetuosos con el cumplimento de lo suscrito en un acuerdo de tal naturaleza. Piensese que éste no fue logrado sino después de muchos años de contradicciones, reparos, desamores, torpezas, malos rollos, despreocupación y falta de sensibilidad por la recuperación de algo ciertamente importante para Segovia. Las posturas, en consecuencia, deben reconciliarse urgentísimamente y sea cual sea la Administración las obras se inicien sin más dilación. Otra cosa sería marear la perdiz y demostrar un lamentable desentendimiento y una falta de sensibilidad tremenda para la cultura industrial de esta tierra. Piensen ustedes en el mal ejemplo que están dando y en la falta de rigor que supone andar así a estas alturas. Parece como si fuera ejercicio de política con minúsculas.