EL NORTE DE CASTILLA
17 MAYO 2007
 
SEGOVIA
Por fin la Casa de la Moneda
La legislatura cierra con las obras de la Ceca comenzadas, pero con el teatro Cervantes demolido y varios puntos negros en materia de conservación del Patrimonio
PRIMERA PIEDRA. Clemente, Arahuetes y el representante del Ministerio de Vivienda inauguran las obras de la Ceca. / A. DE TORRE
CARLOS ÁLVARO/SEGOVIA
 
Esta ha sido la primera vez que el Ayuntamiento de Segovia ha contado con una Concejalía de Patrimonio Histórico, pero la legislatura deja cuestiones preocupantes en materia de conservación de la riqueza monumental de la ciudad.

Segovia vive un momento crucial, a las puertas de una nueva era, la que promete traer el tren de alta velocidad, y un nuevo planeamiento urbanístico que prevé un crecimiento importante del casco urbano. En un contexto así, es evidente que la presión sobre el patrimonio histórico es fuerte; y también la especulación, salvaje en algunos casos. Esta situación ha dado lugar a episodios lamentables, como el de los miniapartamentos encubiertos al lado del Eresma, asunto que también tuvo sus consecuencias políticas, pues la sociedad promotora estaba ligada a un concejal del PP, que acabó presentando la dimisión.

La construcción de un hotel en el antiguo convento de Las Oblatas también ha estado salpicada de polémica, al igual que el edificio que se construye en el antiguo solar de la Unión Previsora, en el que ya se ha empezado a demoler la última planta tras el acuerdo alcanzado por la Junta de Castilla y León con los propietarios de la finca. La situación del teatro Cervantes es harina de otro costal, más política que otra cosa, pero la legislatura concluye con las obras de restauración paralizadas y sin atisbarse solución alguna.

Afortunadamente, de unos años a esta parte la sensibilización ciudadana hacia la conservación del patrimonio histórico ha ido en aumento. En el 2002, surgió la Asociación de Amigos del Patrimonio de Segovia. Una de las exigencias de este colectivo fue la creación de una Concejalía de Patrimonio Histórico, propuesta que tanto PSOE como Izquierda Unida incluyeron en sus respectivos programas electorales.

Formalizado el pacto de gobierno, socialistas e Izquierda Unida acordaron crear la Concejalía, que recayó en Concepción Domínguez, la portavoz del grupo minoritario en el Ayuntamiento. Amigos del Patrimonio vio con buenos ojos la medida, pero el desencanto ha ido creciendo en el transcurso de la legislatura, hasta el punto de que el colectivo desaprobó a finales del año 2005 los fastos organizados por el Ayuntamiento para celebrar el vigésimo aniversario de la declaración de Segovia como Ciudad Patrimonio de la Humanidad.

Cierto es que la concejala se ha encontrado con la dificultad añadida de tener que poner en marcha una Concejalía hasta ese momento inexistente, pues, al comienzo de la legislatura, no había ni despacho.

La Ceca

Quizá sea la mejor noticia, no solo de los cuatro últimos años, sino del último siglo. Bajo el mandato del centrista José Antonio López Arranz quedó resuelto el contencioso de la propiedad, y el complejo del viejo Real Ingenio pasó a manos municipales. En la campaña electoral del 2003, el PSOE levantó la bandera de la Casa de la Moneda, de cuyo abandono culpó a los gobiernos del PP. El candidato Arahuetes organizó una inauguración virtual de la Ceca delante de la puerta principal, y en cuanto fue alcalde inició las gestiones para conseguir su rehabilitación.

El camino no ha sido fácil y ha estado sembrado de espinas, pues se trataba de poner de acuerdo a administraciones de distinto color político. El triunfo de Rodríguez Zapatero en las elecciones generales del 2004 facilitó las cosas a Arahuetes, que en septiembre del 2005 lograba impulsar la firma del convenio entre Ayuntamiento, Ministerio de la Vivienda y Junta de Castilla y León. La adjudicación de las obras también se demoró demasiado, pero en febrero de este mismo año 2007 los operarios de la UTE Volconsa-Velasco se ponían manos a la obra.

Lo que no ha cumplido el equipo de Arahuetes es su compromiso de gestionar una solución a las inundaciones provocadas en la Ceca por el colector de San Marcos, de tal manera que la empresa que está acometiendo la restauración podría tener problemas en época de lluvias.

Más dificultades ha tenido la Fundación Real Ingenio, que, a pesar de haber iniciado su labor a buen ritmo, sufrió un inexplicable parón a partir del mes de julio del 2006, cuando expiró el contrato de Glenn Murray y no se le renovó. El numismático ha firmado hace unos días un contrato para gestionar el organismo.

El asunto del Palacio de Enrique IV está en vías de solución, pues el edificio, actualmente en ruinas, va a ser restaurado tras el compromiso adquirido por la Junta de Castilla y León, que lo utilizará para ampliar el Museo de Arte Contemporáneo Esteban Vicente. En este caso, el interés de la Administración regional ha sido decisivo. La Junta emprendió la expropiación y ya ha procedido a instalar los andamios, aunque las obras todavía no han dado comienzo. El proceso, no obstante, ha estado plagado de dificultades y aún colea.

Los miniapartamentos

La Justicia se ocupa todavía del llamado caso de los miniapartamentos del Eresma, un atentado contra el patrimonio en toda regla que en el terreno político se saldó con la dimisión del concejal del PP Ángel Sancho, que había estado ligado a la sociedad promotora de unas construcciones que contaban con la licencia municipal pertinente, pero que habían sido encubiertas como si se trataran de obras de apuntalamiento de un muro de contención. PSOE e Izquierda Unida acusaron directamente al PP de amparar individuos con intereses especulativos, y los populares reprocharon al equipo de Gobierno no haber actuado con celeridad para impedir unas construcciones que los promotores pretendían después alquilar a estudiantes de la Universidad SEK. El caso es que la obra destrozó varias huertas en un paraje especialmente sensible, junto a la ribera del río Eresma.

El Cervantes

Un asunto que ha quedado pendiente para la próxima legislatura es la rehabilitación del teatro Cervantes. Pero lo peor de todo es que, a fecha de hoy, el teatro Cervantes es solo recuerdo porque físicamente ha dejado de existir. El Ayuntamiento ha comenzado en estos últimos cuatro años a ejecutar el proyecto que realizara el arquitecto Coullaut-Valera, pero no ha podido cumplir sus objetivos porque ha topado con la negativa de la Junta de Castilla y León. La idea era derribar el viejo teatro y reconstruirlo respetando su aspecto interior original. Pero cuando los obreros comenzaron a levantar el armazón de hierro de la cubierta, la Comisión de Patrimonio paralizó las obras al comprobar un aumento de volumen «grave».

El análisis de los datos y la superposición digital de las mediciones sobre los planos del proyecto pusieron de manifiesto una discrepancia en la ubicación, tanto en planta como en alzado, de la estructura del escenario, con un desplazamiento de 1,68 metros de los pilares y una altura superior en más de tres metros entre la cumbrera de obra y la proyectada.

El enfrentamiento entre Ayuntamiento y Junta de Castilla y León se intensificó. Es más, el asunto está en los tribunales, porque la Administración regional denegó un segundo proyecto presentado por el Ayuntamiento, lo que obligó a presentar un tercero, que es el momento en que ahora se encuentra el espinoso asunto. El municipio, que siempre ha defendido su actuación, decidió denunciar ante los tribunales la denegación del primero y del segundo, pero además dejó de asistir a las reuniones de la Comisión Provincial de Patrimonio.

Quien salga de las urnas deberá lidiar este toro, que no es precisamente fácil de dominar.

El Acueducto

El monumento más importante también ha tenido su actualidad en la última legislatura. Y, como no podía ser de otra manera, también ha estado impregnada de polémica. El año pasado, el Ayuntamiento, ante la falta de ayudas de la Junta de Castilla y León, decidía incluir al Acueducto en la lista de monumentos de la humanidad más amenazados del planeta. La propuesta fue aceptada por el organismo internacional que gestiona esta especie de 'lista negra', lo que fue muy celebrado por el Ayuntamiento porque eso supondría la llegada de ayudas externas.

Pero en la Junta de Castilla y León la inclusión del puente romano en tan llamativa relación cayó como un verdadero tiro. La polémica duró varios días, pero de ella no se extrajeron consecuencias positivas. American Express entregó al Ayuntamiento 300.000 euros en julio del 2006, dinero que el municipio se comprometió a invertir en estudios de diagnósticos y en intervenciones urgentes para asegurar el mantenimiento. El último desencuentro entre la administración local y regional lo hemos vivido hace escasos días, con la negativa de Patrimonio a autorizar estas intervenciones en el Acueducto. Otro asunto que queda pendiente para la siguiente Corporación.

Y así ha transcurrido la legislatura. Sin olvidar también que por fin se ha iniciado el programa de rehabilitación integral del barrio de la Judería y que los segovianos amanecieron con un susto de muerte el día 7 de abril del 2005, cuando la roca de las Peñas Grajeras se derrumbaba aplastando y derribando la casa rectoral del Santuario de la Fuencisla. El edificio, del siglo XVIII, continúa en ruinas, pero la Junta de Castilla y León ya ha comprometido la ayuda para ejecutar la reconstrucción en los próximos meses.

En fin. Una legislatura con luces y sombras, aunque éstas, en algunos casos, han sido demasiado alargadas.