Estimados amigos:                                                                                                       5 mayo 2006
 
Os informo que he sido invitado a participar en el I Congreso Internacional de Patrimonio e Historia de la Ingeniería , que organiza el Centro Internacional de Conservación del Patrimonio en colaboración con la Escuela Politécnica de la Universidad de Las Palmas, en Gran Canaria.  Me han pedido que les explico el proyecto que estamos haciendo para recuperar la Casa de la Moneda de Segovia como un museo-taller.  Nuestro proyecto ya está muy conocido no sólo en el mundo numismático, sino también en el del Patrimonio Histórico Industrial y técnica-ingenería.
 
Asimismo, os adelanto que el sábado, día 20 de mayo, en la sala San Quirce, se presentará oficialmente el libro "El Real Ingenio de la Moneda de Segovia, maravilla tecnológica del siglo XVI", estudio que ganó el premio Internacional Diego Garcia - 2004 de la Fundación Juanelo Turriano, entidad que ha publicado el libro (de casi 400 págs), y que convoca la presentación del libro con los tres co-autores premiados:  Glenn Murray, Jorge Soler y José María Izaga (los tres del Comité Científico de la Fundación Real Ingenio).
 
Muchas gracias por vuestro constante apoyo...
Glenn Murray
 
(Abajo os adjunto un artículo sobre el Congreso en Las Palmas)
 

Los ingenieros industriales piden museos en fábricas

Celebran un congreso de historia de la ingeniería

Canarias, 4 – V - 2005

El director de la Escuela Universitaria Politécnica, José María de la Portilla , propuso ayer que se siga el ejemplo de comunidades como Cataluña y el País Vasco y se creen museos en las propias fábricas para acercar al público a la ingeniería industrial y que conozca, por ejemplo, qué máquinas molían el gofio.

El director de la Escuela Universitaria Politécnica, José María de la Portilla , propuso ayer que se siga el ejemplo de comunidades como Cataluña y el País Vasco y se creen museos en las propias fábricas para acercar al público a la ingeniería industrial y que conozca, por ejemplo, qué máquinas molían el gofio.

El Museo Elder acogerá del 10 al 12 de mayo el I Congreso Internacional de Patrimonio e Historia de la Ingeniería , que organiza el Centro Internacional de Conservación del Patrimonio en colaboración con la Escuela Politécnica de la ULPC. Su director, José María de la Portilla , explicó ayer que el objetivo es sensibilizar no sólo a los futuros ingenieros sino a toda la sociedad y a las administraciones de la importancia de cuidar el patrimonio de la ingeniería.

«Se habla de cuidar el patrimonio arquitectónico cuando el de la ingeniería es fundamental en el desarrollo de la humanidad. Lo que sucede es que el patrimonio industrial ha sido normalmente abandonado porque se trabaja con máquinas y la máquina tiene un gran problema: que le afecta el medio ambiente, las corrosiones, y se termina viendo como chatarra. Y no es así», expresó.

De la Portilla manifestó que Canarias cuenta con un patrimonio industrial «bastante importante». Los molinos de gofio, hornos de cal, ingenios azucareros o fábricas de ron son varios ejemplos, como también lo era la desaparecida Cícer. En opinión del ingeniero, «debemos de reivindicar ese patrimonio, conservarlo y hacer que la gente conozca cómo eran las técnicas». En ese sentido, demandó que se creen museos de sitio como hay en el País Vasco o Cataluña «donde hay un sistema de museos integrados en las fábricas, esto es, que no se concentran en un único museo sino que en una fábrica textil hay un museo de textil y en una serrería hidráulica del Pirineo hay otra fábrica donde la gente conoce la ingeniería desarrollada para la serrería».

En ese sentido, valoró positivamente proyectos como el que se está desarrollando ahora de rehabilitación de El Correillo de La Palma , barco de vapor que comunicaba las Islas.

El Congreso convocará a destacados expertos en ingeniería nacionales e internacionales que hablarán, por ejemplo, de la ingeniería mecánica en el Renacimiento o de cómo se puede reutilizar el patrimonio industrial -como se ha hecho en Segovia con La Ceca , antigua Casa de la Moneda-. El acto principal será un homenaje el día 10 a las 18.00 horas a Agustín de Betancourt (1758-1825), ingeniero canario de renombre internacional, que trabajó para la Corona española y para el zar de Rusia Alejandro I.


EL ADELANTADO DE SEGOVIA
5 MAYO 2006
 
La Casa de la Moneda, su pasado olvidado y su prometedor futuro


El escritor del libro, Glenn Murray (i) junto al presidente de Afinsa./PEÑALOSA

El director técnico de la Fundación Real Ingenio, Glenn Murray, presentó ayer un libro sobre la Ceca segoviana
María Coco - Segovia

Abandonado y olvidado durante demasiado tiempo, el Real Ingenio de Felipe II y Juan de Herrera casi llegó a perderse. Con estas palabras el director técnico de la Fundación Real Ingenio, Glenn Murray, introdujo ayer el libro ‘La Historia del Real Ingenio de la Moneda de Segovia y su proyecto para su rehabilitación’, una publicación que pretende mostrar en qué se convertirá la Ceca en tan sólo unos años.

La Sala de la Alhóndiga acogió la presentación de este práctico ejemplar que además de recoger algunas fotografías inéditas — como las efectuadas durante el rodaje de los Fantasmas de Goya— explica los pasos a seguir en la rehabilitación de la Casa de la Moneda así como los proyectos y departamentos que, en un futuro, se podrán contemplar en este inmueble, muestra de la arquitectura industrial más antigua que se conserva en el mundo.

Murray consideró que el ejemplar —que ya puede adquirirse en distintas librerías de la capital— servirá para promocionar el trabajo efectuado desde la Fundación Real Ingenio de Segovia con el propósito de poner en marcha el museo. Así, el objetivo es exponer esta obra entre distintas empresas y explicar a toda la sociedad los planes que se ejecutarán en el considerado cuarto monumento de Segovia: “No es un libro para expertos, la intención es que todos los segovianos puedan comprender su mensaje”, aseguró el numismático.

En sus páginas también queda reflejada la importancia del monumento, la historia de la acuñación de la moneda así como, entre otras cosas, el arduo camino y la intensa lucha que durante años han efectuado los miembros de la Asociación Amigos de la Casa de la Moneda de Segovia, quienes han jugado un importante papel en la recuperación del edificio

En este sentido, el escritor del libro se mostró optimista por la adjudicación de los trabajos y por la colaboración que las administraciones local, autonómica y central han diseñado para recuperar el inmueble.

Ayer, la concejala de Patrimonio Histórico, Concepción Domínguez, y el presidente de Afinsa, Juan Antonio Cano, apoyaron a Murray durante el evento, donde algunos segovianos aprovecharon para adquirir este ejemplar que, aseguró el escritor, “permitirá conocer y entender el porqué de esta lucha y las consecuencias que tendrá en Segovia”.


 

EL NORTE DE CASTILLA
5 MAYO 2006

GLENN MURRAY DIRECTOR TÉCNICO DE LA FUNDACIÓN REAL INGENIO
«La Casa de la Moneda de Segovia es el Vaticano de la numismática, lo máximo»
El experto estadounidense presenta su primer libro sobre la historia y el futuro del Real Ingenio
CARLOS ÁLVARO/SEGOVIA
 
Murray, durante la entrevista, ayer, en la oficina de la Fundación Real Ingenio. / ANTONIO DE TORRE
Las nuevas -y buenas- noticias que llegan de la Casa de la Moneda ya no le impresionan tanto como lo hubieran hecho hace dieciocho años, cuando llegó a España e imaginó por primera vez el edificio restaurado. Pero Glenn Murray, estadounidense de nacimiento y segoviano de adopción, ha esperado y batallado mucho y está a punto de recoger los frutos, aunque la experiencia le aconseja prudencia. Ayer presentó en La Alhóndiga el primer libro de la Fundación Real Ingenio que él dirige, 'La historia del Real Ingenio de la Moneda de Segovia y el proyecto para su rehabilitación', una publicación promocional que servirá para que el ciudadano de a pie conozca mejor la Casa de la Moneda.

-Un libro didáctico y para todos.

-Sí, de promoción pura y dura, la verdad. El libro se puede hojear durante cinco minutos y quedar informado de lo que es la Casa de la Moneda. Las próximas publicaciones de la Fundación Real Ingenio serán más especializadas, más eruditas, pero es bueno empezar con un aperitivo así.

-¿Qué asuntos trata?

-Por ejemplo, el proyecto de rehabilitación. Se explica cuál va a ser el uso de cada uno de los edificios, los metros cuadrados que tienen. lo que está presupuestado Esto no viene en los textos de historia.

-Pero será un libro 'histórico', propio del momento histórico que vive la Ceca.

-Sí y por eso es importante. Reconozco que no es un estudio sesudo, pero siempre he querido sacar algo así primero, porque es fundamental que la gente de la calle conozca la Casa de la Moneda y que ésta no sea solo un asunto para especialistas. También nos servirá para recabar futuras colaboraciones entre las empresas privadas que serán necesarias para poner en marcha el museo.

-¿Cómo le ha dejado la noticia de la adjudicación de las obras de rehabilitación?

-(Medita la respuesta). A lo mejor me hubiera emocionado más hace quince años, pero, bueno, es otro paso de tantos.

-Pero estará contento.

-Yo no soy arquitecto, ni ingeniero, ni político; soy historiador y como tal estoy más preocupado en cómo voy a encontrar las veinte monedas que me quedan para completar un libro sobre todas las acuñaciones que se hicieron en la Ceca.

-No puedo creer que no esté ilusionado.

-(Ríe). Sí, lo estoy. Pero siempre confío en que todo llega.

-¿Se lo llega a creer después de tantos avatares?

-Es que no sé si la empresa ha firmado ya la adjudicación Bueno, estoy contento, sí.

-¿Cuál ha sido el peor momento en dieciocho años?

-Quizá lo más difícil para mí ha sido ver que en Segovia solemos encapricharnos con cosas que no tenemos y descuidamos las que tenemos. Me explico: hay miles de campos de golf en toda España y queremos tener uno, pero la Casa de la Moneda solo la tenemos nosotros, nadie más, y apenas hablamos de ella. Estoy muy a favor de que todos los proyectos que sean buenos para Segovia lleguen aquí, por supuesto, pero no deja de sorprenderme el hecho de que la primera empresa que se ha interesado por el futuro proyecto de la Ceca no sea segoviana, sino de Madrid.

-¿Qué empresa es?

-Afinsa.

-¿De aquí no le ha llamado nadie?

-Todavía no, pero, claro, el proyecto hasta ahora no ha sido creíble. Llevo 18 años vendiendo la moto.

-¿Por qué es importante ese proyecto?

-Primero, porque la Casa de la Moneda de Segovia es el Vaticano de la numismática, lo máximo. Soy numismático desde que tenía ocho años y sé lo que digo. Yo estoy haciendo todo esto mucho más para la numismática que para mí o para Segovia, pero también es importante para la ciudad, evidentemente. El Real Ingenio es el cuarto monumento de Segovia. Esta ciudad estará en breve a veinte minutos de Madrid y tiene enormes posibilidades. La Casa de la Moneda será un un referente mundial de la numismática.

-¿Recuerda el primer día que escuchó hablar de la Ceca?

-Cómo no. Tras unas vacaciones en Estambul pasé por Madrid para visitar la Fábrica de Moneda y escribir un artículo. Allí me enteré de la existencia de la Ceca segoviana. Me quedaban dos días de estar en España y me acerqué a Segovia. Tiré quince carretes de fotos y regresé a San Francisco. Cuando vi el resultado quedé prendado.

-Fue un flechazo.

-Total. Volví a las tres semanas, para lo cual tuve que pedir dinero porque ya había estado de vacaciones y no tenía un dolar. El primer año hice seis o siete viajes. Luego me dieron una beca.

-¿Es consciente de que Segovia ha redescubierto la Casa de la Moneda por usted?

-Los numismáticos vamos siempre a lo nuestro, a comprar y a guardar monedas. La culpa del olvido de la Ceca no la tienen ni los segovianos ni los españoles, sino los numismáticos. Nosotros somos los principales culpables de que este edificio haya estado olvidado ciento y pico años. Un ciudadano no tiene la obligación de saber lo que hay, pero los numismáticos sí tenemos la responsabilidad de descubrir y proteger la numismática.

-¿Se quedará en Segovia para siempre?

-(Ríe) Sí. Soy optimista por naturaleza y siempre he sabido que llegaría el momento de empezar las obras y que llegará el día de la inauguración. Además, estoy convencido de que el museo que vamos a montar va a ser científicamente más completo, más desarrollado, que el que hubiéramos hecho hace quince años. Esto no justifica la demora, pero es así.

-Le deseo suerte.

-Muchas gracias.